FEITO EN GALICIA

Durante la deslocalización de la industria textil, se produjo en Galicia una disminución de puestos de trabajo vinculados a este sector (sólo entre 2007 y 2011 se destruyeron un 26% de los mismos). Esta disminución comienza con la precarización del trabajo debido a las exigencias de empresas y consumidores en cuanto a tiempos y precios. Cada vez se demandan más productos a precios más bajos, entrando así en una peligrosa espiral que nos lleva a la situación actual.

Con el sello Feito en Galicia queremos poner en valor los conocimientos y experiencia de las costureras y vecinas de nuestra comunidad.

Es un pequeño homenaje a todas las personas que han luchado y luchan para mantener la dignidad en una industria marcada por las condiciones precarias y por la deslocalización.

Producción Local

La ropa Xiro se confecciona a pocos kilómetros de Santiago de Compostela. Se trata de un taller ubicado en medio de un entorno rural donde nos han abierto las puertas para que podamos ver, documentar y apreciar su trabajo.

Consideramos la cercanía un factor clave en nuestro proyecto. El contacto directo y regular es fundamental para afianzar relaciones a largo plazo, conseguir unos resultados óptimos y facilitar a nuestros clientes todos los detalles acerca de la trazablidad.

Feito en Galicia

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La producción en proximidad no sólo apoya la creación de empleo y unas condiciones laborales justas, también ayuda a reducir la emisión de CO2 causada por los miles de kilómetros que recorren las mercancías para su transporte.

RELOCALIZACIÓN

Aquí en Galicia tenemos una fuerte tradición textil y queremos contribuír en nuestra medida a que se mantenga, pero de una forma sostenible para las personas trabajadoras y para el medioambiente. Estar tan cerca del lugar de producción nos permite asegurarnos de que todo el trabajo es valorado humana y económicamente.

DESLOCALIZACIÓN

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La deslocalización de la producción permitió que las grandes empresas multinacionales, a partir de los años 70, llevaran su producción allá donde los salarios eran más bajos, las condiciones laborales más precarias y donde los sindicatos estaban más perseguidos.

Gran parte de la cadena de producción de las empresas de moda se lleva a cabo con la contratación de otras empresas (subcontratas) que tienen que competir en tiempos y precios por conseguir los pedidos, con el consecuente empeoramiento de las condiciones sociales y medioambientales. La industria textil es uno de los sectores que mejor representa esta tendencia que se ha consolidado a nivel internacional durante las últimas décadas.

Los países en los que se ha instalado este tipo de industria en los últimos años se caracterizan por estar endeudados con la banca privada y con organismos internacionales. Esto provoca que estas instituciones asesoren y presionen a los gobiernos para aplicar planes de ajuste encaminados a orientar sus enonomías hacia la exportación, poniendo la competitividad internacional por delante de la situación de las personas trabajadoras.

La globalización provoca que el sector de la moda busque siempre los costos más bajos, y por tanto, quien eleve los salarios mínimos se expone a perder las inversiones extranjeras.

SALARIOS BAJOS

El 80% de los trabajadores del textil y confección son mujeres, y cada vez más viven en los países del Sudeste asiático y la India. Estos países atraen las inversiones del sector con su ventaja comparativa: los salarios bajos, las jornadas extenuantes y unas pésimas condiciones de seguridad e higiene.

Salario mínimo de un/a trabajador/a del textil

€/mes

BANGLADESH

€/mes

CAMBOYA

€/mes

CHINA*

Como referencia los 1021 PPP$ (Purchasing Power Parity dollars) que la Asia Floor Wage Alliance  (Alianza por un salario digno en Asia) calcula son necesarios para cubrir las necesidades básicas. En el caso de Camboya, el reciente incremento del salario mí­nimo a 115 en 2015 y 126 euros mensuales en 2016 queda aún lejos del mínimo que la Asia Floor Wage Alliance estima en 360 €. Este incremento ha sido, sin embargo, el fruto de una larga y sangrienta lucha.

*Media de los Salarios Mínimos Interprofesionales existentes en los principales lugares de producción de la industria textil china. China no establece un salario mínimo para toda la nación. En lugar de ello, la tarea de fijación de los salarios mínimos se delega a los gobiernos locales que a su vez los dividen en varias clases.

La constante amenaza de la deslocalización se ha convertido en un arma muy potente para evitar que las trabajadoras se organicen en sindicatos y fomenta la ausencia de leyes que regulan salarios, condiciones de trabajo y derechos laborales.

La realidad de las condiciones laborales en la industria de la confección queda lejos del objetivo internacional de trabajo decente para todos los hombres y mujeres del mundo.

ESTRUCTURA DE PRODUCCIÓN Y COMERCIALIZACIÓN

A día de hoy, el textil es, tal vez, el sector de la economía global en el que se reproduce de manera más gráfica la estructura de producción y comercialización del sistema económico capitalista en su fase de la globalización.

El algodón y otras fibras viajan a los talleres textiles del sudeste asiático, la India o Marruecos…

…donde las trabajadoras, en su gran mayoría mujeres, cosen las prendas en lamentables condiciones laborales, de seguridad e higiene.

Los dueños de los talleres venden las prendas a las grandes firmas de la moda internacional…

…que comercializan sus exclusivos diseños en los escaparates de París, Madrid o Milán.

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